A mí me da mucho gusto que se retome el tema del mueble con un diseño sólido, que no sea resolver sólo el problema de sentarse, sino sentarse bien.

El arte es sólo uno, lo que cambia es el soporte de trabajo. Si ves este trabajo, te das cuenta que cambia el soporte, lo puedes ver en papel, como escultura, o como objeto utilitario, por eso veo al mueble como arte. El hecho de que sea utilitario no le resta que sea arte.

El arte en los últimos años le debe mucho al diseño. En las más importantes galerías del mundo hay múltiples ejemplos de exposiciones cuya base principal es el diseño.

Hay que mover el diseño siempre, diseñar es trabajar por una vida mejor.

Mecerse es una costumbre nacional, solo así nos sentimos verdaderamente cómodos.

Lo que puede apreciarse en estos diseños, es un mueble perfectamente cubano, no es un taburete, pero tiene la esencia de lo cubano.
